Cubiertas Catedral

La Bella Reconocida ahora también desde las alturas

La Catedral de Palencia, uno de los monumentos góticos más destacados de España, acaba de estrenar una propuesta turística que cambiará por completo la forma de conocer este imponente edificio. Bajo el nombre ‘Una Catedral con Vistas’ la iniciativa permite acceder a zonas que nunca habían sido visitables, mostrando al público rincones que hasta ahora solo conocían restauradores y especialistas. 

Esta novedad es una oportunidad perfecta para contemplar la ciudad y su catedral desde ángulos hasta hoy reservados. El recorrido ofrece la posibilidad de caminar por las cubiertas de la girola y transitar por los triforios de la Capilla del Sagrario y la Capilla Mayor, lugares situados en altura y diseñados originalmente para tareas internas de mantenimiento. Por primera vez, estos espacios se abren a quienes desean descubrir el interior y el exterior del templo desde nuevas perspectivas. 

El deán de la Catedral, Dionisio Antolín, explicó durante la presentación que esta experiencia responde a un deseo sostenido durante años por parte del Cabildo. Según él, la intención ha sido siempre que la catedral, ya considerada el mayor atractivo de Palencia, pudiera ofrecer algo más: un acceso especial que acercase aún más su historia tanto a los ciudadanos como a quienes visitan la ciudad. 

Cómo son las visitas 

Quienes decidan participar en esta actividad deben saber que se realiza en grupos pequeños y con horarios muy concretos. Para garantizar la seguridad y la conservación del monumento, el acceso está limitado a máximo 14 personas por turno.  

Las visitas se llevan a cabo los viernes, sábados y domingos, con varios horarios adaptados principalmente a las mañanas —a las 10:15 y 11:15— y a primeras horas de la tarde —a las 18:00 y 19:00—, evitando así los momentos de mayor calor y asegurando un recorrido cómodo. 

Antes de comenzar, los participantes deben aceptar un compromiso de responsabilidad. El recorrido implica subir alrededor de 50 escalones por una escalera histórica y caminar por zonas elevadas, por lo que es indispensable acudir con un calzado adecuado y cierto nivel de forma física.  

La visita no es recomendable para personas con problemas de movilidad, vértigo o afecciones cardíacas, ya que los itinerarios se realizan en altura y requieren estabilidad. La entrada tiene un precio de 10 euros por persona, destinados al mantenimiento de las pasarelas y a futuras actuaciones en la catedral. 

También está permitido hacer fotografías, siempre siguiendo las indicaciones del personal para no comprometer la seguridad ni el estado del monumento. 

Un recorrido diferente por el interior y el exterior 

Uno de los grandes atractivos de esta propuesta es que muestra partes de la catedral que tradicionalmente han permanecido fuera de la vista del público. El arquitecto Nacho Vela, uno de los responsables del diseño del itinerario, lo describe como un ejercicio de “hacer visible lo que hasta ahora permanecía oculto”. 

El recorrido comienza en la zona sur del edificio y permite acceder a las cubiertas que se orientan hacia la plaza de la Inmaculada. Desde ahí, los visitantes rodean la girola y avanzan hasta el brazo norte del crucero, donde la estructura gótica se muestra en todo su esplendor. Es en estas alturas donde se aprecian elementos como los arbotantes, los contrafuertes y algunos restos románicos, que ayudan a entender la evolución arquitectónica del conjunto. 

Tras esta primera parte exterior, la ruta continúa hacia los triforios, unos pasadizos situados unos 22 metros por encima del pavimento del templo. Desde los triforios de la Capilla Mayor, las vistas sobre el interior son privilegiadas: permiten observar la arquitectura gótica desde un punto de vista al que normalmente solo accedían los técnicos encargados de la conservación del edificio. 

Vistas inéditas de la ciudad de Palencia 

Además del interior de la Catedral, este recorrido ofrece panorámicas nuevas sobre Palencia. Desde las cubiertas es posible contemplar las plazas de la Inmaculada y Cervantes, así como una amplia sección del casco histórico. Son vistas que ofrecen una lectura distinta de la ciudad, ya que permiten observar su trazado y su entorno desde un punto elevado y poco habitual. 

¡No te lo pierdas y disfruta de la Catedral de Palencia ahora también desde las alturas! 

Calle Mayor

La Calle Mayor como artería principal de la ciudad 

La Calle Mayor de Palencia es uno de los ejes urbanos más antiguos y emblemáticos de la ciudad. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando funcionaba como vía principal dentro del trazado amurallado, articulando la vida comercial y social del núcleo urbano.  

Con el paso de los siglos, la calle fue adaptándose a las necesidades de la ciudad y experimentó diversas reformas, especialmente entre los siglos XIX y XX, cuando se convirtió en el centro burgués y comercial de Palencia. 

A lo largo del tiempo, la calle se fue embelleciendo con soportales, edificios de estilo modernista y comercios tradicionales que contribuyeron a su personalidad única. Hoy en día sigue siendo el corazón peatonal del casco histórico y un referente para la vida cotidiana de los palentinos. 

Datos significativos 

Tiene una longitud de casi 1 kilómetro, 900 metros concretamente, lo que la convierte en una de las calles peatonales más largas de Castilla y León. Conecta la Plaza de León con el Parque del Salón, atravesando así buena parte del centro histórico. 

En sus fachadas pueden apreciarse edificios modernistas, balconadas históricas y numerosos soportales que la recorren en buena parte de su trazado. Actualmente es peatonal desde finales del siglo XX y alberga comercios, cafeterías, entidades bancarias y algunos de los negocios más tradicionales de Palencia. 

Funciona como principal eje comercial y social, y es un punto de encuentro habitual tanto para residentes como para visitantes reflejando en cada uno de sus rincones la personalidad que distingue a los castellanos y, especialmente, a los vecinos palentinos. 

A lo largo de su recorrido se pueden encontrar diferentes esculturas como la dedicada a la Mujer Palentina, más conocida como ‘La Gorda’, o la que el escultor palentino Luis Alonso dedicó a su gran maestro, Victorio Macho, y su obra más ilustre, el Cristo del Otero. 

Curiosidades 

La Calle Mayor Principal, para poder diferenciarla de la Calle Mayor Antigua, es uno de los ejes principales de la ciudad ya que es habitual que los vecinos acudan a pasear por ella siendo uno de los grandes centros neurálgicos de la capital palentina. 

En varios de sus edificios se conservan detalles arquitectónicos modernistas poco comunes en Palencia, como miradores cerrados de madera y hierro forjado. A lo largo del año acoge eventos como cabalgatas, desfiles y actuaciones culturales que la convierten en un escenario dinámico.